Todo comenzó con un meme que circulaba en la comunidad bisexual: las personas bisexuales nunca se sientan de manera convencional en una silla. A partir de esa broma, la artista brasileña Má Matiazi creó en 2019 la Bi-Chair, una propuesta que convertía ese guiño cultural en un mueble de formas poco habituales.
El diseño jugaba con la frase en inglés «designed for people who can’t sit straight». La expresión puede traducirse como «diseñada para quienes no pueden sentarse derechos», pero también alude a la heterosexualidad, otro de los significados de la palabra straight.
La idea nació como una ilustración compartida en redes sociales, pero no se quedó en la pantalla. Israel Walker, un padre residente en Iowa, Estados Unidos, vio el diseño y decidió construir una versión de madera para su hija, a quien le divertía la broma. Antes de hacerlo, contactó a Matiazi y obtuvo su permiso.
La silla conservó la esencia del dibujo original, con ajustes para hacerla funcional. Lo que había comenzado como una broma digital se convirtió así en una pieza de carpintería y en un proyecto que Walker pudo compartir con su hija.
La historia ganó visibilidad cuando Walker publicó fotografías de su creación. Posteriormente, desarrolló una segunda versión, denominada Bi-Chair Mk 2, y puso ambos modelos a la venta. También anunció que compartiría los planos gratuitamente para que otras personas pudieran construir su propia silla.
La Bi-Chair muestra cómo una referencia cultural nacida en internet puede trascender su formato original. En este caso, el humor fue el punto de partida para crear un objeto cuyo significado está tan presente como su forma.
