Los colores en tendencia de 2026 reflejan un cambio profundo en la manera en que las personas buscan habitar el mundo. Más que tonos llamativos o contrastes agresivos, las paletas del año priorizan la calma, la introspección y la creación de atmósferas emocionales. Blancos suaves, azules profundos, tierras orgánicas, marrones ricos y pasteles delicados construyen un lenguaje visual más consciente, donde el color deja de ser solo decoración y se convierte en una extensión del estado de ánimo.
Este giro se materializa en la elección del Pantone Color Institute, una de las entidades más influyentes a nivel mundial en pronóstico de color para moda, diseño, arquitectura y branding. Por primera vez desde que existe el Color of the Year, Pantone eligió un tono blanco: Cloud Dancer, un blanco suave y equilibrado, con matices cálidos y fríos que evitan la rigidez del blanco tiza. El nombre remite a ligereza, movimiento y serenidad, y simboliza una necesidad colectiva de claridad, pausa y estabilidad en un contexto global saturado de estímulos.
Junto a Cloud Dancer, reaparecen los marrones como expresión de arraigo y elegancia, el rojo recupera su fuerza emocional, el amarillo introduce un gesto de optimismo contemporáneo y los verdes y azules profundos refuerzan la conexión con lo natural. En 2026, el color no busca llamar la atención, sino acompañar. Deja de ser tendencia pasajera para convertirse en un lenguaje visual más habitable, emocional y alineado con cómo las personas quieren sentirse, vivir y expresarse.
Redacción: Gabriela Carmona Rivera
Tomilli



