Durante años, Rumanía tuvo el mismo problema que gran parte del mundo; una alta generación de residuos y desechos provenientes del consumo cotidiano y la producción industrial sin medida. Con un sistema de reciclaje limitado y baja participación ciudadana; observaron la necesidad de una solución inminente; en poco tiempo, el país logró transformar este desafío en una oportunidad. Implementando una combinación de legislación, educación ambiental y programas de reciclaje.
El punto de inflexión llegó con la creación de un sistema de devolución de envases basado en incentivos económicos. A través de una alianza público-privada liderada por RetuRO, los consumidores pagan un pequeño depósito al comprar bebidas y lo recuperan al devolver los envases en puntos autorizados. Este modelo simple pero efectivo ha llevado a que el país alcance tasas de reciclaje de hasta el 94% en botellas y latas, posicionándose como uno de los sistemas más eficientes de Europa.
Más allá de las cifras, el impacto es visible en la vida cotidiana; desde ciudadanos que encuentran en el reciclaje una fuente adicional de ingresos, hasta ciudades donde prácticamente han desaparecido las botellas en las calles. El éxito del modelo radica no solo en el incentivo económico, sino en su diseño desde cero, sin las limitaciones de sistemas antiguos, lo que permitió construir una infraestructura moderna, trazable y alineada con los principios de la economía circular.
Fuentes:
AMG Plastech
Infobae
Positive News



