Los productos de consumo son aquellos bienes y servicios que las personas compran para su uso diario, desde alimentos y artículos de higiene hasta tecnología o servicios especializados. De acuerdo con una guía publicada por Shopify, el éxito de estos productos no comienza en el punto de venta, sino en la comprensión de cómo los consumidores descubren, comparan y toman decisiones de compra.
Según Shopify, clasificar correctamente los productos permite a las marcas definir mejor sus precios, canales de distribución y estrategias de comunicación. En términos generales, los productos de consumo se agrupan en cuatro categorías: productos de conveniencia, que se compran con frecuencia y de forma casi automática; productos de compra, que implican comparación y análisis; productos especializados, dirigidos a nichos dispuestos a pagar un precio premium; y productos no buscados, que solo se adquieren cuando surge una necesidad puntual.
El informe también destaca que el mercado de cara a 2026 estará marcado por cambios importantes en el comportamiento del consumidor. Tendencias como el consumo sostenible, la búsqueda de marcas más transparentes y el crecimiento del modelo directo al consumidor están transformando la manera en que las personas se relacionan con los productos y las marcas.
Además, señala el auge de marcas más pequeñas y ágiles que están logrando competir con grandes empresas tradicionales. Estas marcas se apoyan en propuestas de valor claras, comunicación auténtica y una relación más directa con sus clientes para ganar relevancia en categorías altamente competitivas.
En este contexto, entender qué tipo de producto se ofrece y cómo se comporta el consumidor deja de ser una teoría para convertirse en una herramienta estratégica. Tal como concluye la guía de Shopify, las marcas que logren alinear su oferta con los hábitos reales de compra estarán mejor preparadas para crecer y mantenerse relevantes en 2026.


