Las cáscaras de frutas, los restos de verduras o el café que normalmente terminan en la basura podrían tener una segunda vida. Esa es la premisa de HOW (Household Organic Waste), un proyecto que explora cómo los residuos orgánicos domésticos pueden transformarse en biomateriales para crear nuevos objetos y replantear la forma en que entendemos los desechos.
Detrás de esta iniciativa está Catinca Tilea, artista y diseñadora establecida en Róterdam, Países Bajos, quien desde 2018 investiga el potencial del bio-tinkering, una práctica de experimentación con materiales biológicos que combina diseño, ciencia y participación ciudadana para desarrollar alternativas más sostenibles.
A través de HOW, Tilea experimenta con cáscaras de frutas y verduras, posos de café, restos vegetales y otros residuos orgánicos para crear materiales biodegradables que pueden emplearse en la fabricación de objetos, superficies y piezas de diseño. Más que un producto específico, el proyecto funciona como un laboratorio de investigación que demuestra el potencial de estos residuos como materia prima.
En los últimos años, HOW ha sido presentado en exposiciones, festivales y espacios dedicados al diseño sostenible, donde comparte metodologías y resultados que invitan a estudiantes, diseñadores y ciudadanos a experimentar con biomateriales y reflexionar sobre el impacto ambiental de los materiales que utilizamos diariamente.
Más que reemplazar de inmediato los procesos industriales, la propuesta busca abrir nuevas posibilidades para el diseño sostenible y demostrar que la innovación también puede comenzar con aquello que normalmente termina en la basura. Un cambio de perspectiva que invita a ver los residuos orgánicos no como un problema, sino como un recurso con potencial para una economía más circular.
Fuente: HOW


