La caída de Hooters no es solo la historia de una marca en crisis. En realidad, refleja un cambio mucho más amplio en la industria gastronómica: el fin de un modelo basado en lo visual y el inicio de una nueva generación de consumidores que busca experiencias.
En 2025, la cadena se declaró en bancarrota tras años de caída en ventas, cierre de locales y una deuda que superaba los 300 millones de dólares. A esto se sumaron factores como el aumento de costos, cambios en los hábitos de consumo y un modelo centrado en la cosificación femenina, con poca innovación en la experiencia del cliente, que dejó de conectar con las nuevas generaciones.
El nuevo boom es claro: la gente ya no quiere solo comer, quiere vivir algo. En ese contexto surgen nuevos formatos:
- Restaurantes inmersivos
Espacios que cuentan historias a través de experiencias sensoriales integradas al plato.
https://www.instagram.com/uvbypp/ - Coffee parties y cafeterías sociales
Cafeterías que funcionan como eventos, con DJs y dinámicas pensadas para fomentar el networking.
https://www.instagram.com/jac.barcelona/ - Conceptos híbridos
Dos espacios en uno. Las nuevas tendencias incluyen beauty cafés y wellness coffee.
https://www.instagram.com/48collagencafe/ - Restaurantes performativos
Espacios donde los meseros son performers y se presentan shows en vivo como parte de la experiencia.
https://www.instagram.com/le.petitchef/
Tomilli
