Hace apenas unas décadas, imaginar que la ingeniería, la física y la alta costura trabajarían juntas habría parecido una historia de ciencia ficción. Actualmente esa colaboración interdisciplinaria está dando lugar a algunas de las propuestas más innovadoras del diseño contemporáneo.

En los últimos días, uno de los vestidos de Iris van Herpen ha captado la atención en redes sociales por su apariencia casi irreal. Su estructura parece flotar, las formas cambian con el movimiento y muchas personas incluso creyeron que había sido creado con inteligencia artificial. Sin embargo, la pieza existe y forma parte del trabajo de la diseñadora neerlandesa, reconocida por integrar ciencia, tecnología y artesanía en cada una de sus colecciones.

El diseño pertenece a Sonic Starquakes, su colección Haute Couture Otoño/Invierno 2026-2027, donde la inspiración no surge de tendencias o referencias tradicionales de la moda, sino de fenómenos del universo. Para esta colección, Iris van Herpen exploró conceptos como las vibraciones de las estrellas y el plasma —conocido como el cuarto estado de la materia— para transformar principios científicos en prendas que desafían la percepción del movimiento y la materia.

Créditos: Iris van Herpen

El punto de partida fueron los starquakes o “terremotos estelares”, vibraciones que ocurren en el interior de las estrellas y que permiten a los astrofísicos estudiar su estructura, de forma similar a como los sismólogos analizan el interior de la Tierra. Lo que normalmente permanece invisible terminó convirtiéndose en una silueta en movimiento.

Credito: Iris van Herpen

Para hacerlo posible, Iris van Herpen recurrió a materiales experimentales, técnicas avanzadas de fabricación y colaboraciones con científicos, ingenieros e investigadores. Desde hace más de una década, su estudio opera como un espacio de experimentación interdisciplinaria donde la moda convive con disciplinas como la física, la impresión 3D, la ingeniería de materiales y la biología, ampliando constantemente los límites del diseño.

La propia diseñadora explicó esa visión al presentar la colección:

“Durante años, me ha atraído la idea de crear una prenda tejida únicamente con energía. Hemos dado forma a la alta costura a través de sólidos, líquidos, materia viva e incluso gases. Esta es la primera vez que trabajamos con el cuarto estado de la materia: el plasma. El vidrio y el tul aún lo mantienen conectado a la tierra, pero estamos un paso más cerca de una alta costura que existe únicamente como atmósfera.”

Uno de los momentos más impactantes del desfile llegó con Helix Nebula, un vestido que incorpora plasma contenido en tubos de vidrio. Cuando una persona acerca la mano, el plasma responde al campo electromagnético del cuerpo humano y la luz parece seguir sus movimientos, convirtiendo la prenda en una experiencia interactiva donde la moda y la física se encuentran.

Más allá de la espectacularidad de sus diseños, el trabajo de Iris van Herpen refleja cómo la innovación en la moda ya no depende únicamente de telas, patrones o tendencias. Hoy también surge de la colaboración entre diseñadores, físicos, ingenieros, científicos y especialistas en nuevos materiales que exploran nuevas formas de crear.

En este contexto, la alta costura deja de entenderse únicamente como una disciplina estética para convertirse también en un espacio de investigación y experimentación. La trayectoria de Iris van Herpen demuestra cómo la creatividad puede enriquecerse al dialogar con la ciencia, dando lugar a prendas que no solo buscan vestir el cuerpo, sino también ampliar los límites de lo que el diseño es capaz de imaginar.

Fuente: Iris van Herpen.

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