El entretenimiento deportivo vive un cambio en el comportamiento de sus audiencias. El impacto de la sexta edición de La Velada del Año de Ibai Llanos, sumado al volumen de consumo digital de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, confirma la evolución del modelo tradicional de emisión deportiva hacia formatos más abiertos y participativos.
Hoy, el salón de casa vuelve a ser el gran punto de encuentro social de los aficionados, impulsado por la televisión conectada (CTV) y por narrativas lideradas por creadores de contenido donde el público ya no se limita a asistir a una retransmisión física, sino que participa activamente en una comunidad global asíncrona.
El regreso del televisor como pantalla principal del entretenimiento digital
La llegada de La Velada del Año VI a YouTube por primera vez este año matiza la idea de que los contenidos de los creadores pertenecen en exclusiva a pantallas individuales o de formato corto. Este acontecimiento demuestra que la pantalla grande del salón se ha revitalizado como el soporte natural para seguir los grandes espectáculos digitales, uniendo el alcance masivo de la televisión con la interactividad de las plataformas sociales.
Este comportamiento se apoya en un contexto de mercado consolidado en los hogares españoles. Según datos de Cross-Platform View™ de FiftyFive Blue, YouTube lideró la cuota de pantalla entre todas las plataformas de streaming en España con un 6,5% en los televisores del hogar durante junio de 2026.
La preferencia de la audiencia por seguir estos hitos desde el televisor refleja el auge de la visualización compartida (co-viewing), donde amigos y familias se reúnen frente a la gran pantalla para consumir directos de larga duración de la misma manera que tradicionalmente se ha seguido una final de fútbol.
La conversación sobre el evento empieza mucho antes del directo
El éxito de formatos como La Velada demuestra que la atención del espectador se construye mucho antes del directo. El hype del evento se alimentó de forma continuada durante las semanas previas a través de vlogs de entrenamiento, ruedas de prensa y Shorts creados por los propios participantes, acumulando millones de reproducciones. El directo funcionó simplemente como el desenlace de una conversación que ya se había iniciado digitalmente de manera episódica.
Este seguimiento continuo es ya una parte fundamental de la afición deportiva. Durante la Copa Mundial de la FIFA 2026™ —que superó los 200.000 millones de reproducciones acumuladas en YouTube —, la audiencia buscó análisis y reacciones fuera del horario de los partidos. Según un estudio de la consultora NRG en Estados Unidos, el 66% de la Generación Z afirma acudir a YouTube para consumir contenidos relacionados antes y después de los partidos en directo.
Las propias organizaciones deportivas se adaptan a esta demanda de contenido continuo. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) lanzó el podcast La estrella que nos une, patrocinado por Gemini. Este espacio, enfocado en mostrar el perfil más cotidiano e informal de futbolistas como Lamine Yamal y Nico Williams, superó el millón de reproducciones en YouTube, demostrando la tracción de los formatos conversacionales de larga duración.
Atención real para las marcas en un mundo saturado
Este entorno de televisión conectada ofrece alternativas a la publicidad de interrupción clásica. Al tratarse de un consumo de mayor permanencia en la pantalla del salón, el deporte en YouTube ofrece una audiencia receptiva que no desliza la pantalla para pasar de largo, sino que permanece y conecta con el contenido.
De esta forma, las marcas disponen de un escaparate continuo para conectar con estas comunidades a lo largo de todo el año, integrándose en la conversación diaria entre aficionados, atletas y creadores de contenido mucho después del pitido final.
Los eventos deportivos que hemos vivido este verano en YouTube muestran cómo las producciones de los creadores se integran con total naturalidad en el televisor del salón. El deporte abarca toda la conversación de los seguidores, no solo el directo. El reto para las marcas es aportar valor a esa conversación cotidiana del aficionado, integrándose en su cultura en lugar de limitarse a pausar la emisión.
Por Harry Walker
Director de Agencias y Medios en Google España


