La crisis económica en el Líbano dejó a miles de mujeres sin empleo y con pocas oportunidades para generar ingresos. Muchas recurrieron a vender mouneh, una tradición gastronómica basada en alimentos preservados de forma artesanal, pero lo hacían en frascos reciclados y con un alcance muy limitado.
Frente a esta realidad, Puck, una marca de productos lácteos, encontró una forma de convertir sus icónicos frascos de vidrio en una herramienta para impulsar el emprendimiento femenino. A través de la campaña “Selfless Shelves”, desarrollada junto a FP7 McCann Dubai, reutilizó sus envases para que mujeres libanesas pudieran comercializar sus productos tradicionales y acceder a espacios de exhibición en supermercados.
La iniciativa surgió como respuesta al aumento del 63 % en el desempleo femenino en el país. Ante este panorama, la empresa Puck, decidió donar y sanitizar miles de sus frascos de vidrio; con tapa azul, para que cinco mujeres artesanas de distintas aldeas envasarán sus productos como mermeladas de calabaza, zaatar, suma y berenjenas makdous.

Pero la historia no estaba completa, sin dar a conocer su trayectoria. Cada frasco incluyó la información y firma de la mujer creadora para conectar de manera humana con los consumidores y brindarles una fuente real y digna de ingresos económicos.
Al final, las marcas impactan al transformar su valor comercial en una fuerza y oportunidad de cambio social, utilizando su infraestructura, canales de distribución y visibilidad para resolver problemas reales de comunidades vulnerables. Al diseñar campañas con propósito no solo genera empleo; impulsa la economía e incentiva a otras organizaciones a concientizarse sobre las posibilidades que tienen de apoyar y ayudar a otros. Esto redefine el éxito empresarial basándose en bienestar colectivo, demostrando que la rentabilidad y la empatía pueden convivir en el mismo modelo de negocio.
Fuente: Little Black Book (LBB). How Lebanon’s Women-Created Mouneh Is Making Them Money.