El drink spiking ocurre cuando alguien añade una sustancia a la bebida de otra persona sin su conocimiento. ¿Y si algo tan cotidiano como una pajita pudiera ayudar a detectar algunas de esas sustancias?
Esa es la idea detrás de Check-it, un proyecto creado por cinco estudiantes de Pyme y Emprendimiento de UCLL, en Bélgica, que integra una zona de prueba capaz de alertar sobre la posible presencia de sustancias como GHB y ketamina en una bebida.
Su funcionamiento busca ser sencillo y discreto. La zona reactiva de la pajita se introduce en la bebida durante unos segundos y cambia de color ante la posible presencia de determinadas sustancias, ofreciendo una señal de alerta antes de continuar consumiéndola.
Detrás de Check-it están Rania Jarnija, Casper Robijns, Arno Desmet, Tara Francois y Gwendoline Bonami. El proyecto nació en el contexto de sus estudios, donde debían desarrollar una iniciativa empresarial, pero el equipo decidió enfocarse en un problema relacionado con la seguridad durante fiestas y salidas nocturnas.
La innovación no está en haber desarrollado desde cero el sistema químico de detección. El equipo utiliza tiras reactivas existentes y las integra en pajitas compostables, buscando convertirlas en una herramienta práctica, portátil y fácil de utilizar.
Check-it demuestra que innovar no siempre significa inventar un objeto completamente nuevo. A veces, también consiste en tomar una tecnología existente, llevarla a un contexto diferente y convertir un objeto cotidiano en una posible herramienta de protección.
Fuente: UCLL



