En 2026, el diseño de exteriores se aleja de lo artificial y apuesta por materiales honestos, texturas cálidas y una estética que invita a quedarse. Terracota, hierro, madera, textiles naturales y referencias mediterráneas construyen espacios pensados para el bienestar, la pausa y la conexión. Más que seguir modas, el mobiliario exterior se convierte en un escenario para vivir mejor, donde el tiempo y la experiencia importan tanto como la forma.
Según Interiors Remembered, las nuevas tendencias no se tratan solo de estilo, sino de intención. El diseño atemporal, la sostenibilidad y la calidad reemplazan al consumo impulsivo: piezas duraderas, materiales responsables y combinaciones que envejecen bien con el paso del tiempo. El exterior deja de ser un complemento y se consolida como una extensión emocional del hogar.
Esta visión redefine la manera en que habitamos terrazas, patios y jardines. Capas de texturas, materiales mixtos y referencias artesanales crean ambientes sensoriales que se sienten personales y vividos. En 2026, no se diseñan solo muebles: se diseñan experiencias, espacios que se sienten, se comparten y permanecen en la memoria.
Redacción: Gabriela Carmona Rivera
Tomilli



