En lugar de un empaque “normal”, Apple lo transformó en una extensión de la promesa de su marca: simplicidad, lujo y cuidado desde el primer contacto. El packaging no solo protege; comunica valor, elegancia y conexión emocional con quien lo abre.
Esta experiencia ritual ha convertido al “unboxing” en un momento esperado por millones de personas lo comparten en redes como parte del storytelling del producto.
Si usted tiene una panadería, tienda o producto propio, pensar así hace toda la diferencia: tu caja puede convertirse en parte de tu historia y de la experiencia del cliente.
Las nuevas experiencias de consumo no solo se ven… se sienten.
El “unboxing” de Apple no es un detalle menor; es una experiencia cuidadosamente diseñada. En lugar de un empaque convencional, la marca transformó la caja en una extensión de su promesa: simplicidad, lujo y atención al detalle desde el primer contacto. El packaging no solo protege el producto, comunica valor y genera una conexión emocional inmediata con quien lo abre.
No es casual que millones de usuarios graben y compartan este proceso en redes sociales. Tanto así, que abrir una caja se convirtió en una tendencia conocida como unboxing; videos donde las personas muestran cómo “destapan” lo que compraron, paso a paso. Apple entendió esto desde temprano y convirtió ese momento en un ritual esperado, parte del storytelling del producto y del deseo que lo rodea.
La lección va más allá de la tecnología. Si tienes una panadería, una tienda o un producto propio, pensar el empaque como experiencia puede marcar la diferencia. Tu caja, bolsa o envoltura también puede contar una historia y quedarse en la memoria del cliente. Hoy, las nuevas experiencias de consumo no solo se ven: se sienten desde el primer contacto.
Redacción: Gabriela Carmona Rivera
Tomilli



