La forma de ver televisión está cambiando. Cada vez más personas utilizan plataformas digitales para elegir qué ver, cuándo hacerlo y desde qué dispositivo. En ese escenario, YouTube dejó de ser una plataforma asociada principalmente al celular o al ordenador para convertirse en uno de los principales destinos de visualización desde el televisor.
Según el informe The Gauge de Nielsen, en agosto de 2026 YouTube alcanzó el 15,8% del tiempo total de visualización televisiva en Estados Unidos, su máximo histórico. La cifra resulta especialmente significativa porque el consumo general de televisión cayó un 4,4% respecto a julio, mientras que el tiempo de visualización de YouTube aumentó un 6%.
El crecimiento de YouTube coincide con el avance general del streaming. En agosto de 2026, las plataformas de streaming reunieron el 49,6% del tiempo de visualización televisiva en Estados Unidos, frente al 18,9% de la televisión por cable y el 17,5% de la televisión abierta.
¿Por qué YouTube gana terreno?
Una de las claves está en la variedad de contenido que ofrece. A diferencia de los servicios centrados principalmente en películas y series, YouTube reúne videos de creadores, tutoriales, música, transmisiones en directo, podcasts y contenido deportivo. Esta diversidad permite que la plataforma acompañe distintos momentos de consumo.
El crecimiento ya no se limita a los públicos jóvenes. Según Nielsen, en agosto de 2026 el tiempo de visualización de YouTube entre adultos de 50 años o más aumentó un 9%. El dato sugiere que la plataforma también está ampliando su presencia entre segmentos que suelen asociarse con el consumo televisivo tradicional.
El último informe de Nielsen permite dimensionar la competencia por la atención televisiva. YouTube concentró el 15,8% del consumo total, frente al 9,3% de Disney como distribuidor de medios y el 7,7% de Netflix.
La diferencia con Netflix es que YouTube registró más del doble de su participación en el tiempo total de visualización televisiva. No obstante, la comparación contempla el consumo de televisión atribuido a cada distribuidor, no exclusivamente sus aplicaciones de streaming.
¿Qué significa para la industria audiovisual y las marcas?
El avance de YouTube evidencia que la competencia por la audiencia ya no se limita a los canales de televisión ni a las plataformas de películas y series. Los creadores, los podcasts, el contenido bajo demanda y las transmisiones en directo también disputan el tiempo que antes se concentraba en la programación tradicional.
Para los anunciantes, este cambio plantea la necesidad de revisar cómo distribuyen sus presupuestos entre televisión, video digital y televisión conectada. Sin embargo, una mayor participación de audiencia no garantiza por sí sola una mayor rentabilidad publicitaria: esta depende también de los costos, el alcance efectivo, la segmentación y los resultados obtenidos.
Si bien la pantalla sigue presente; lo que cambia es quién distribuye el contenido y cómo las audiencias deciden consumirlo.
Fuente: Nielsen — informes de agosto de 2026, publicados el 22 de octubre de 2026.



