12 toneladas de chocolate y 413.794 chocolatinas KitKat fueron robadas en Polonia. El cargamento desapareció durante su transporte entre la fábrica, ubicada en el centro de Italia, y su destino final.
La multinacional suiza Nestlé no quedó exenta de este tipo de delitos que, según reportes recientes, han venido en aumento en la cadena logística global. Más allá de la pérdida económica, uno de los principales riesgos es que estos productos entren en canales de venta no oficiales, lo que dificulta su trazabilidad y el control de calidad.
Ante la situación, la compañía activó sistemas de rastreo mediante códigos de lote, con el fin de identificar el producto en caso de que reaparezca en el mercado.

Pero, ¿y si esto fuera más que un robo?
En un contexto donde las marcas buscan generar conversación constante, una historia así no pasa desapercibida. 12 toneladas de chocolate desaparecidas, cuyo paradero nadie conoce; más de 400.000 unidades circulando fuera del radar… suficiente para generar ruido sin inversión en pauta.
Entonces, la pregunta es inevitable: ¿qué harías con esa cantidad de chocolate? ¿Lo guardarías, lo venderías, lo repartirías? ¿O alguien simplemente decidió llevárselo todo sin dimensionar las consecuencias?
Sea o no una estrategia, la conversación ya está en marcha. Y al final, eso también tiene valor.
Fuente:
KitKat, comunicado oficial
https://www.instagram.com/p/DWejloLj8jx/
Tomilli



