Gartner estima que el 40% de los proyectos de IA serán cancelados antes de 2027 por no demostrar un beneficio económico claro.
La Inteligencia Artificial es la gran prioridad de inversión para las empresas españolas, pero esta carrera desbocada oculta una realidad preocupante. knowmad mood, consultora tecnológica líder en transformación digital e innovación, advierte de que gran parte de las compañías en España está invirtiendo “a ciegas” en IA, al carecer de indicadores financieros estratégicos para medir si la tecnología genera beneficios reales o se convierte en un gasto estéril.
El interés es innegable: según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 21,1% de las empresas de más de 10 empleados ya utiliza IA, un salto histórico de casi nueve puntos en un año. Sin embargo, desde knowmad mood señalan que gran parte de este crecimiento se debe al efecto FOMO (miedo a quedarse fuera del mercado) y no a una planificación estratégica que analice la viabilidad económica de los proyectos a largo plazo.
El “purgatorio de los pilotos”: proyectos que no salen del laboratorio
Aunque la IA parece estar en todas partes, la realidad interna de las empresas es muy diferente. El principal síntoma de esta falta de madurez es que la mayoría de los proyectos nacen como experimentos aislados en departamentos específicos y se quedan estancados en la “fase piloto”, sin llegar a integrarse en la actividad principal de la compañía.
Esta desconexión ya ha encendido las alarmas a nivel internacional. La consultora Gartner estima que el 40% de las iniciativas de Inteligencia Artificial serán canceladas antes de 2027. Este frenazo no se debe a fallos en la tecnología, sino a la incapacidad de las empresas para demostrar un beneficio económico (ROI) claro y al incremento imprevisto de los costes de infraestructura y mantenimiento de datos.
¿Por qué la IA no se traduce en beneficios automáticos?
Basándose en su experiencia en el despliegue de proyectos tecnológicos, knowmad mood identifica tres grandes barreras culturales y de gestión que explican por qué las empresas españolas encuentran serias dificultades a la hora de medir el éxito de la IA:
- Buscar el problema después de comprar la solución: Muchas organizaciones adquieren herramientas de IA de moda simplemente “porque hay que tenerlas”, en lugar de identificar primero una ineficiencia real en su negocio y evaluar si la IA es la herramienta adecuada para solucionarla.
- La trampa de las métricas vanidosas: Los proyectos suelen evaluarse bajo criterios puramente técnicos (por ejemplo, lo rápido que responde un chat automático) en lugar de métricas de negocio tradicionales, como el ahorro de costes operativos o el incremento directo de las ventas.
- El factor humano y el miedo al cambio: La tecnología no genera valor si los empleados no saben o no quieren usarla. La falta de formación y de planes de adopción interna provoca que aplicaciones muy costosas acaben en desuso a los pocos meses de su implantación.
Un riesgo para la competitividad de la economía española
Invertir sin control financiero genera frustración y riesgo de parálisis en la innovación. Si la IA se percibe como un pozo sin fondo sin beneficios tangibles, las empresas terminarán por congelar sus presupuestos, quedando en desventaja frente a competidores internacionales más eficientes.
“Comprar tecnología no es lo mismo que transformar un negocio. Para que la IA sea rentable, el primer paso no debe ser comprar licencias, sino definir el objetivo económico y cómo medir el éxito desde el primer día”, Roberto Fuentes, Director y Consejero de knowmad mood.
Ante este escenario, knowmad mood se posiciona como el socio estratégico para superar la barrera de los laboratorios, diseñando e implantando soluciones de IA orientadas al negocio real que garantizan un impacto positivo y medible en los resultados de las organizaciones.



