En un mercado donde las marcas de agua suelen competir por el diseño del envase o la calidad del producto, Im Water decidió enfocarse en otro detalle que casi nadie cuestiona: la etiqueta.
La startup nació con la idea sencilla de facilitar a las personas llevar su botella a todas partes sin tener que ocupar las manos. En lugar de crear una botella completamente nueva o añadir accesorios de plástico, desarrolló una etiqueta elástica patentada en Estados Unidos y China que se transforma en una correa para transportar el envase.
Basta con despegar una de las esquinas de la etiqueta para desplegar una banda flexible que permite llevar la botella cruzada sobre el cuerpo, al hombro o alrededor del cuello. La correa se adapta a diferentes tamaños de personas y también puede adquirirse por separado para colocarla en otras botellas de entre 16 oz y 1,5 litros.
Esta propuesta responde a que muchas personas quieren mantenerse hidratadas mientras caminan, hacen ejercicio, viajan o se desplazan por la ciudad, pero no siempre tienen un lugar cómodo para transportar su botella. En lugar de añadir un nuevo accesorio, Im Water transformó un componente existente del packaging en una solución funcional.
Fuente: Im Water



