La eficiencia de las celdas solares ha evolucionado de forma sorprendente desde su invención en el siglo XIX. Lo que comenzó como un descubrimiento científico con un rendimiento mínimo, hoy se ha convertido en una de las tecnologías clave para la transición energética global. Este recorrido histórico muestra cómo la innovación, los nuevos materiales y la investigación constante han permitido captar cada vez más energía del sol, acercándonos a un futuro más limpio y sostenible. Esta ha sido su evolución:
1839 – Se descubre el efecto fotovoltaico.
1883 – Primera celda solar (≈1% de eficiencia).
1954 – Celdas de silicio (≈6%).
Años 70 – Uso espacial y primeras aplicaciones comerciales (12–15%).
Años 90 – Nuevos materiales y capas delgadas (hasta 20%).
2010 – Popularización de la energía solar (15 – 17% comercial).
2015–2020 – Perovskitas revolucionan la tecnología (hasta 25%).
Hoy – Celdas tándem (dos o más capas de semiconductores apilados) superan el 30% en laboratorio y el 24% comercial.
