La fragmentación de los medios ya no es una teoría: es la forma en la que consumimos contenido todos los días. Según Nielsen, una misma persona puede escuchar un podcast camino al trabajo, revisar redes sociales durante el día, consumir streaming en la noche y, al mismo tiempo, interactuar con anuncios exteriores o comunidades digitales. La atención ya no está en un solo lugar y eso está obligando a las marcas a replantear por completo la manera en la que conectan con las audiencias.
El informe explica que la fragmentación de los medios se refiere a la enorme cantidad de plataformas, formatos y canales disponibles actualmente. Sin embargo, Nielsen aclara que esto no significa únicamente que existan más medios, sino que las audiencias también están dispersando activamente su atención entre múltiples espacios. Datos de The Gauge revelan que la televisión tradicional y el cable representan juntos el 44,2% del tiempo de consumo televisivo en Estados Unidos, evidenciando cómo el consumo se está distribuyendo cada vez más entre streaming, redes sociales y nuevos formatos digitales.
Frente a este escenario, las campañas masivas y genéricas empiezan a perder fuerza. Según Nielsen, las marcas necesitan comprender mucho más a profundidad los intereses, comportamientos y hábitos reales de sus públicos para crear estrategias más precisas. Esto implica integrar enfoques multicanal, personalizar contenidos y adaptar los mensajes al lenguaje natural de cada plataforma, desde TikTok hasta newsletters o podcasts especializados.
Finalmente, el informe deja ver un cambio cultural en la manera en que las personas consumen contenido. Hoy, competir no depende únicamente de aparecer en más plataformas, sino de entender cómo captar atención en entornos donde todo ocurre al mismo tiempo. En medio de esta dispersión, la relevancia y la autenticidad empiezan a convertirse en los activos más valiosos para las marcas.
Fuente: Nielsen
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