Actualmente en Corea del Sur las personas están obsesionadas con una piel ultra luminosa, rostro juvenil, facciones delicadas y maquillaje natural casi que perfecto. Por eso muchas personas ven a los idols como referentes de perfección humana y cuando TikTok globaliza esos estándares, el impacto psicológico también se vuelve global.
Además, redes como TikTok, Instagram, Weverse y Xiaohongshu hacen que los fans estén expuestos 24/7. Por eso muchos expertos hablan de cómo el beauty content actual puede influir en autoestima, ansiedad, percepción corporal, y necesidad constante de perfección.
Una investigación muestra que el impacto es mucho más profundo de lo que parece:
• 1 de cada 2 chicas entre 10 y 17 años afirma que los consejos de belleza tóxicos en redes sociales afectan negativamente su autoestima.
• 90% de adolescentes dice seguir al menos una cuenta que las hace sentirse menos atractivas físicamente.
• 71% de chicas considera que usar menos redes sociales mejoraría su autoestima.
• Pew Research reveló que muchos adolescentes sienten que las redes sociales afectan negativamente su salud mental y confianza personal, especialmente a las mujeres jóvenes.
• Otro estudio encontró que reducir el uso de redes sociales incluso por pocas semanas puede mejorar significativamente la percepción corporal y autoestima en adolescentes y jóvenes.
Por lo tanto, el problema no es el maquillaje o admirar a los idols coreanos. El verdadero conflicto aparece cuando la perfección deja de ser inspiración y empieza a convertirse en presión constante, hasta transformarse en una exigencia diaria.
Tal vez el verdadero reto de esta generación no sea alcanzar estándares imposibles, sino aprender a vivir y convivir con un entorno de diferencias. Hoy las redes sociales son una puerta para conocer tendencias, entretenimiento y hasta educación; pero también construyen referentes de belleza, éxito y estándares que terminan influyendo en la forma en que muchas personas se perciben. Sin embargo, el desafío y trabajo individual no es parecerse a alguno de estos referentes, sino construir una relación más sana con la imagen propia, entendiendo que la perfección y la idealización que consumimos todos los días muchas veces no existe.
Fuentes:
Dove / Proyecto de Autoestima Dove
Pew Research Center / Teens, Social Media and Mental Health



