En medio del Hardangerfjord, en Noruega, se encuentra Restaurant Iris, un restaurante ubicado dentro de Salmon Eye, una estructura flotante que emerge del agua con una arquitectura inspirada en el ojo de un salmón.

Salmon Eye fue diseñado por Kvorning Design y cuenta con alrededor de 1.000 m². Su estructura elipsoidal está revestida con aproximadamente 9.500 placas de acero inoxidable que evocan las escamas plateadas de un pez y reflejan los cambios de luz y color del fiordo.

En su interior se encuentra Iris, diseñado por Norm Architects. Allí aparece uno de los principales contrastes del proyecto: frente al acero y la apariencia futurista del exterior, los interiores recurren a materiales, texturas y formas pensados para crear una atmósfera más cálida e íntima.

Imágenes vía: Norm Architects

Llegar al restaurante también forma parte de la propuesta. Los comensales parten desde Rosendal en un barco eléctrico y recorren el fiordo. El itinerario incluye una parada en la casa de botes de la chef Anika Madsen, donde comienza la experiencia gastronómica antes de llegar a Salmon Eye.

El concepto recibe el nombre de “Expedition Dining”: una propuesta en la que el recorrido, el paisaje, la arquitectura y la gastronomía forman parte de una misma narrativa.

Ahí está uno de los aspectos más interesantes de Iris: la experiencia no comienza cuando llega el primer plato. Empieza desde el viaje por el fiordo y continúa con cada espacio, vista y momento del recorrido.

Más que diseñar únicamente un restaurante, Iris muestra cómo la arquitectura y la gastronomía pueden trabajar juntas para diseñar una experiencia completa alrededor de algo tan cotidiano como sentarse a comer.

Fuente: Norm Architects

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