Todo comenzó con un video falso generado con inteligencia artificial, en el que aparecía una casaca tipo puffer rellena de pepinillos y jugo. Lo que podría parecer un contenido absurdo terminó siendo todo lo contrario: el público reaccionó con un claro “ok, esto es ridículo… pero lo quiero”.
Al notar este tipo de comentarios, KFC decidió convertir la idea en realidad. Junto a la agencia creativa Here Be Dragons y el estudio experiencial Robin Collective, desarrolló la “Pickle Puffer Jacket”, una prenda transparente que incorpora pepinillos reales, salmuera e incluso una pajilla funcional.
Sin embargo, el objetivo no era vender la chaqueta, sino utilizarla como pieza de campaña para promocionar su nuevo menú “Pickle”, en un stunt de PR alineado con la tendencia viral alrededor de los pepinillos.
Video:
https://www.instagram.com/reel/DWOC6Upu4ym/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==
Este caso refleja cómo las marcas compiten hoy por algo mucho más valioso que el producto: la atención. En un entorno donde el furor de las redes no es opcional, sino determinante, la diferencia está en quién logra convertirse en conversación… y quién pasa desapercibido.
Tomilli
