Ver lo que normalmente permanece fuera del espectro visible podría dejar de ser una idea de ciencia ficción. Investigadores de la University of Science and Technology of China (USTC) desarrollaron unos lentes de contacto blandos capaces de convertir determinadas señales de infrarrojo cercano (NIR) en luz visible. Los resultados fueron publicados en la revista científica Cell en 2025.

La tecnología utiliza nanopartículas de conversión ascendente, conocidas como upconversion nanoparticles. Estas partículas se incorporan al material de los lentes y funcionan como una especie de traductor óptico: reciben luz infrarroja cercana —que el ojo humano normalmente no puede detectar— y la convierten en longitudes de onda visibles para la retina.

El experimento no se limitó a pruebas con animales. El estudio reporta que participantes humanos pudieron discriminar señales infrarrojas y reconocer patrones espaciales generados mediante ellas. Los investigadores también comprobaron en ratones que podían detectar esta información y utilizarla para responder a diferentes estímulos.

Uno de los aspectos más llamativos del desarrollo es su formato de lente de contacto. La conversión ocurre en las nanopartículas incorporadas al dispositivo, sin depender de una pantalla externa para mostrar las señales.

Por ahora, los lentes continúan siendo una tecnología experimental y no un producto comercial de visión nocturna. Tampoco permiten detectar el calor como una cámara térmica. Sin embargo, el avance plantea una posibilidad más amplia: que en el futuro los dispositivos vestibles no solo corrijan nuestra visión o presenten información, sino que también puedan traducir partes del espectro electromagnético que nuestros ojos no pueden percibir.

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