Cuando no existe espacio para plantar árboles, ¿es posible llevar la fotosíntesis a la ciudad de otra manera?
Esa fue la pregunta que dio origen a LIQUID3, un innovador fotobiorreactor desarrollado por investigadores del Instituto de Investigación Multidisciplinaria de la Universidad de Belgrado, en Serbia. Conocido popularmente como el “árbol líquido”, este sistema utiliza microalgas para absorber dióxido de carbono (CO₂), liberar oxígeno y contribuir a mejorar la calidad del aire en entornos altamente urbanizados.
A diferencia de un árbol convencional, LIQUID3 consiste en un tanque transparente lleno de agua y microalgas. Estos microorganismos realizan fotosíntesis de forma natural: capturan CO₂ del ambiente, producen oxígeno y generan biomasa, replicando una de las funciones esenciales de la vegetación.
Pero el proyecto va más allá de la captura de carbono. El dispositivo funciona con energía solar, incorpora iluminación LED y ha sido diseñado como parte del mobiliario urbano, permitiendo que los ciudadanos lo utilicen como banca e incluso carguen dispositivos electrónicos mediante puertos USB.
Un complemento, no un reemplazo
Sus creadores insisten en un punto fundamental: LIQUID3 no busca sustituir a los árboles.
Los bosques y las áreas verdes siguen siendo irremplazables por los múltiples beneficios ambientales que ofrecen, desde la regulación de la temperatura hasta la conservación de la biodiversidad y la generación de sombra.
El objetivo de esta tecnología es diferente: llevar procesos de fotosíntesis a espacios donde plantar árboles resulta prácticamente imposible, como calles estrechas, zonas altamente pavimentadas o sectores con infraestructura subterránea.
A lo largo de 2026, LIQUID3 ha despertado el interés de arquitectos, urbanistas y administraciones públicas como una alternativa complementaria para enfrentar la contaminación atmosférica en entornos urbanos.
Aunque su implementación todavía es limitada, el proyecto demuestra cómo la biotecnología puede integrarse al diseño urbano para ampliar las estrategias de sostenibilidad en ciudades cada vez más densas.
La solución al cambio climático seguirá pasando por proteger los bosques, recuperar ecosistemas y aumentar las áreas verdes. Sin embargo, iniciativas como LIQUID3 muestran que la innovación también puede aportar nuevas herramientas para mejorar la calidad del aire allí donde la naturaleza enfrenta mayores limitaciones.
¿Crees que tecnologías como el “árbol líquido” deberían formar parte del mobiliario urbano en las grandes ciudades?
Fuente: LIQUID3.



