En Japón, una estructura experimental con apariencia de invernadero se ilumina durante la noche utilizando una fuente de energía poco convencional: pequeñas celdas que contienen tierra y compost.
El proyecto, desarrollado por el inventor y diseñador japonés Satoshi Nakagawa, fundador de Tripod Design, explora cómo pequeñas cantidades de energía presentes en el entorno pueden recolectarse y aprovecharse para alimentar dispositivos de muy bajo consumo.
La instalación se llama KU-AN y funciona como espacio experimental para Micropower Collection (MPC), una tecnología desarrollada por Nakagawa para captar pequeñas cantidades de electricidad procedentes de distintas fuentes del entorno.
1.500 pequeñas celdas para producir electricidad
KU-AN integra alrededor de 1.500 celdas en su estructura de madera. Estas contienen tierra y compost y utilizan electrodos de carbono para captar las pequeñas corrientes eléctricas asociadas a los procesos que ocurren dentro del material.
Por separado, cada celda genera una cantidad mínima de energía. En conjunto, sin embargo, el sistema alcanza alrededor de 2 vatios, suficientes para alimentar las luces LED de bajo consumo que iluminan la instalación.
La escala es importante: KU-AN no pretende generar electricidad suficiente para abastecer una vivienda ni competir con tecnologías como los paneles solares. Su propuesta está precisamente en aprovechar cantidades de energía que normalmente pasarían desapercibidas.
Además, al no depender directamente de la radiación solar, el sistema puede continuar recolectando energía durante la noche mientras se mantengan las condiciones necesarias dentro de las celdas.
¿Para qué serviría una energía tan pequeña?
Ahí está una de las posibilidades más interesantes del concepto.
Nakagawa plantea que la tecnología podría utilizarse para alimentar sensores, dispositivos IoT y sistemas de monitoreo de bajo consumo, especialmente en lugares donde reemplazar o recargar baterías frecuentemente resulta poco práctico.
Más que una nueva fuente de electricidad a gran escala, KU-AN funciona como una demostración de otra manera de pensar la energía: en lugar de preguntarse únicamente cómo producir más, explora cómo aprovechar pequeñas cantidades que ya existen en nuestro entorno.
Una caja con tierra difícilmente alimentará una ciudad. Pero quizá sí pueda mantener funcionando el próximo sensor que no necesite una batería convencional.
Fuente: Tripod Design


