Dentro de LEGO House, en Billund, Dinamarca, ciudad donde comenzó la historia de LEGO, existe un restaurante en el que jugar también puede formar parte de la hora de comer.
Se llama MINI CHEF y su propuesta lleva una de las ideas más reconocibles de LEGO a la experiencia gastronómica: construir.
MINI CHEF: el restaurante de LEGO donde construyes tu comida
Una de las particularidades de MINI CHEF es su sistema de pedidos con ladrillos LEGO. En la experiencia, los comensales pueden utilizar piezas de diferentes colores para construir su selección antes de enviarla a la cocina.
Una vez elegidos los ladrillos, estos se introducen en un dispositivo ubicado en la mesa llamado Foodifyer. El sistema interpreta la selección y envía digitalmente el pedido a la cocina.
Pero la experiencia no termina al ordenar.

Cuando la comida está lista, entran en escena Robert y Roberta, los dos robots de servicio de MINI CHEF. El Foodifyer avisa al visitante y el pedido puede recogerse en una caja inspirada en el universo LEGO.
Imagen vía: LEGO House
Cuando construir se convierte en parte de la experiencia
Ahí está lo interesante de MINI CHEF.
LEGO no se limitó a llenar un restaurante de ladrillos, colores y decoración temática. La construcción deja de ser únicamente una actividad de juego para convertirse en la lógica que organiza parte de la experiencia gastronómica.
El cliente construye, el sistema interpreta su creación y la cocina la transforma en comida. Incluso la tecnología y la automatización se integran dentro de ese mismo universo.
El verdadero valor de MINI CHEF está precisamente ahí: LEGO no traslada únicamente sus ladrillos al restaurante, sino la acción que define su universo.
Construir deja de ser algo que ocurre antes o después de comer. También se convierte en parte de la manera de pedir la comida.



