Durante años, muchos rebrandings buscaron hacer visible el cambio a través de nuevos logotipos y códigos gráficos. Pero algunas de las grandes renovaciones de identidad de 2026 están tomando otra dirección: en lugar de romper con el pasado, KFC, Sprite y Coca-Cola están reforzando los activos visuales que ya las hacen reconocibles.
Los tres casos parten de una lógica similar. Si una marca ha construido durante décadas elementos que las personas pueden identificar casi instantáneamente, ¿por qué reemplazarlos? La oportunidad está en hacerlos más relevantes, flexibles y consistentes para los nuevos puntos de contacto.
KFC pone al bucket en el centro
KFC presentó en 2026 una evolución global de su marca como parte de una transformación más amplia que incluye menú, restaurantes y experiencia de consumo.
En el terreno visual, la compañía decidió potenciar sus activos más reconocibles. El tradicional bucket de KFC adquiere un papel central dentro del nuevo sistema, mientras que la imagen del Coronel Sanders evoluciona sutilmente para mantener el legado de la marca con una expresión más contemporánea.
La identidad se extiende a empaques, plataformas digitales, publicidad y espacios físicos, buscando que KFC mantenga una expresión consistente a medida que la actualización se despliega internacionalmente.

Sprite recupera el Lymon
Sprite tomó una decisión similar al renovar su identidad global junto a forpeople: mirar hacia sus propios archivos para encontrar uno de sus activos más distintivos.
El nuevo sistema recupera el Lymon, el símbolo que combina las formas de un limón y una lima y que ha acompañado a la marca en diferentes momentos de su historia. Ahora regresa reinterpretado e integrado con el wordmark de Sprite como un único activo visual.
La renovación también reorganiza el sistema gráfico alrededor del verde y el blanco, incorpora movimiento y nuevas expresiones visuales y suma una identidad sonora global, Sprite Sound. El resultado busca actualizar la marca sin borrar los códigos que históricamente la hicieron reconocible.

Coca-Cola amplifica 140 años de identidad
En Coca-Cola, la estrategia es todavía más evidente. JKR trabajó junto a la compañía en un sistema global que no reemplaza su histórica firma Spencerian, sino que amplifica algunos de los elementos más reconocibles de la marca.
Entre ellos están el rojo y blanco, la Dynamic Ribbon —la característica onda introducida en la identidad de Coca-Cola en 1969— y el Arden Square, que vuelve a asumir un papel protagonista dentro del sistema.
La nueva identidad busca unificar la expresión de Coca-Cola en más de 200 mercados, desde empaques y puntos de venta hasta experiencias digitales. Más que introducir nuevos símbolos, la estrategia organiza y potencia los que la compañía ha construido durante décadas.

El rebranding también puede consistir en recordar
KFC, Sprite y Coca-Cola pertenecen a categorías y contextos diferentes, pero sus renovaciones plantean una misma idea: evolucionar una marca no necesariamente significa reemplazar aquello que la hizo reconocible.
El bucket de KFC, el Lymon de Sprite y la Dynamic Ribbon de Coca-Cola funcionan porque acumulan algo que un nuevo símbolo no puede conseguir inmediatamente: memoria.
Estos casos muestran una dirección interesante para el branding contemporáneo. En un entorno saturado de estímulos visuales, quizás la innovación no esté siempre en diseñar algo completamente nuevo, sino en identificar qué elementos ya pertenecen a la memoria colectiva y encontrar nuevas maneras de hacerlos relevantes.
Fuentes: KFC Global, The Coca-Cola Company, forpeople y JKR.



