La campaña creada con adam&eve\TBWA, utiliza imágenes visibles en publicidad exterior y en redes sociales, presentando anuncios impactantes, con textos llamativos que imitan las etiquetas de advertencia de las tabacaleras.
Estos mensajes advierten que pasar tres o más horas al día en redes sociales aumenta la probabilidad de que los adolescentes se autolesionen, ya que la adicción al teléfono móvil duplica el riesgo de ansiedad y este uso adictivo está relacionado con un mayor riesgo de suicidio y trastornos alimentarios.
Cada vez vemos, más publicidad directa, desde el punto de vista del mensaje. La época de anuncios, que contaban muchas historias para llegar a un punto, parece estar llegando a su fin. Estamos frente a la nueva forma de comunicar en publicidad: sin rodeos, y esto va en línea con el nuevo consumidor, el cual destina cada vez menos tiempo a la publicidad.
Tomilli selecciona lo que realmente genera impacto.



