Vende algo tan cotidiano como un menú del día, pero miles de personas comenzaron a seguirlo, grabar reseñas de sus productos e incluso acercarse para tomarse fotografías con él. Así nació El Chico de los Menús, uno de los fenómenos virales más comentados de TikTok en Perú.
Todo comenzó cuando un creador de contenido que realiza entrevistas en la Universidad de Lima le preguntó a un estudiante de Marketing a qué se dedicaba. Su respuesta sorprendió a muchos: “Vendo menús”.
La curiosidad fue inmediata. Su apariencia, la seguridad con la que hablaba y su forma de vestir contrastaban con la imagen que muchas personas suelen asociar con este tipo de negocio.
Días después apareció una nueva cuenta en TikTok llamada El Chico de los Menús. En sus videos, el joven promocionaba sus productos vestido de traje, con una estética cuidada, edición dinámica y un estilo de comunicación poco habitual para este tipo de contenido.
La reacción no tardó en llegar. Algunos usuarios pensaron que se trataba de un experimento social. Otros creían que era un proyecto universitario o incluso una campaña de marketing. Muchos dudaban que realmente estuviera vendiendo menús.
Con el paso de las semanas, la cuenta comenzó a acumular seguidores y generar contenido alrededor del personaje. Hoy, numerosos usuarios compran sus menús para grabar reseñas y pruebas de sabor, mientras que otros simplemente buscan conocerlo y tomarse una fotografía con él durante las entregas.
Lo interesante del caso es que demuestra que la viralidad no siempre depende de un producto extraordinario. El menú sigue siendo el mismo producto cotidiano de siempre. Lo que cambió fue la forma de contarlo. En lugar de vender comida, El Chico de los Menús construyó un personaje. Y en una economía donde la atención es cada vez más escasa, esa diferencia puede ser más valiosa que el producto en sí.
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