El 52% de los mexicanos pertenecientes a la también llamada Gen Z, ya adopta el thrifting como estándar de identidad, mientras que el 70% de los jóvenes exige posturas políticas claras a las marcas.
CIUDAD DE MÉXICO, 27 de abril 2026 – Tras años de incertidumbre global y presiones económicas acumuladas, el 2026 se perfila como el año de la “selección intencional”. McCann México, a través de su unidad de consultoría estratégica Truth Finder Consulgency, presenta hallazgos enfocados en la Generación Z como parte de su más reciente informe de tendencias de consumo: “The Little Book of Big Truths 2026”.
Liderado por Joan Frías, Director de Marketing y Consultoría, el estudio revela que los jóvenes en México han pasado de una resistencia pasiva a convertirse en los arquitectos de un nuevo sistema económico y social impulsado por la búsqueda de calma, claridad de identidad y entornos emocionalmente estables.
Uno de los hallazgos más disruptivos del informe es la evolución de los hábitos de consumo hacia la cultura de los pequeños caprichos (Little Treat Culture). Lo que antes se consideraba un gusto culposo esporádico, en 2026 se transforma en momentos emotivo-sensoriales completos que funcionan como una cuota diaria de motivación para enfrentar los desafíos laborales y académicos.
De hecho, la Generación Z destaca en este aspecto: el 20 % afirma darse un capricho a diario y más del 40 % incluso incluye un presupuesto para ello. Para muchos, estos caprichos no son un lujo, sino una forma de sobrevivir en una economía difícil.
“Más que indulgencia se trata de bienestar emocional y resiliencia diaria”, afirma Agustín Cárdenas VP Ejecutivo de McCann. “En un contexto marcado por la presión constante, las marcas capaces de convertirse en un respiro significativo, un pequeño placer con intención, serán las que logren trascender en la vida cotidiana de la Gen Z”.
La investigación destaca tres ejes fundamentales que definen el comportamiento de esta generación Z en el mercado mexicano:
- Thrifting como postura identitaria
Durante años, el consumo de ropa vintage y de segunda mano fue leído como una práctica realizada en un nicho específico de consumidores y asociada a presupuestos limitados. Hoy, México se posiciona como líder regional en consumo de segunda mano.
Más de uno de cada dos mexicanos compra ropa vintage o de segunda mano (52%), por encima del promedio LATAM (42%) y del promedio global (38%). Esta adopción masiva revela un cambio profundo en la relación con la moda, donde el valor ya no se mide solo por novedad, sino por historia, singularidad y reapropiación.
- Emprendimiento por necesidad
Con un panorama laboral donde el 47.6% de la Gen Z en México no cuenta con empleo formal, las plataformas digitales se han convertido en el nuevo activo económico, permitiéndoles monetizar pasiones para sobrevivir y crecer.
Según los datos más recientes del INEGI, más de 14.5 millones de mexicanos se encuentran en condición de trabajo independiente, cifra que representa alrededor del 27% de la población ocupada. Si se suma a quienes participan en esquemas mixtos –empleo formal más actividades por cuenta propia o freelance-, la proporción supera el 40%.
“Estamos presenciando una redefinición del trabajo y la creación de valor. Las plataformas digitales y las redes sociales han democratizado la capacidad de generar ingresos, permitiendo que millones de jóvenes, incluso aquellos en la economía informal, transformen sus ideas y talentos en marcas personales, un activo invaluable en la nueva economía.”, comparte Luis Chozas, Líder de Negocio de McCann México.
- Activismo sin neutralidad
El 70% de esta generación participa activamente en causas sociales. Para la Gen Z, la neutralidad de una marca es sinónimo de complicidad. El “coraje” es el nuevo eje de su protesta; están dispuestos a boicotear cualquier logo que no respalde sus valores con acciones tangibles.
El riesgo de la incongruencia
El informe advierte que, si bien el poder adquisitivo de la Generación Z está en ascenso, su lealtad es más volátil que nunca. En 2026, los jóvenes son plenamente conscientes de que son el principal objetivo financiero de las corporaciones.
Joan Frías destaca que esta conciencia elevará los niveles de crítica: “La Gen Z detecta la incongruencia a kilómetros de distancia. Las marcas que busquen ‘la rebanada del pastel’ de sus ingresos sin un compromiso real con la honestidad radical, enfrentarán un rechazo inmediato”.
“The Little Book of Big Truths 2026” de McCann México concluye que el éxito comercial en este nuevo ciclo no vendrá de algoritmos fríos, sino de la capacidad de las empresas para humanizarse y ofrecer simplicidad física y mental en un mundo que se siente, para muchos, en constante estado de emergencia.



